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Presentación

Con el objetivo de estimular la generación, promoción y fortalecimiento del pensamiento crítico, el Centro Internacional de Estudios Superiores para la Comunicación en América Latina (CIESPAL), se ha propuesto llevar a cabo un Seminario Permanente de Pensamiento Crítico, que llevará el nombre del gran filósofo y pensador Latinoamericano “Bolívar Echeverría”.

La obra de trascendencia internacional de este inolvidable pensador ecuatoriano conforma, sin lugar a duda, una de las contribuciones más relevantes para el desarrollo del pensamiento crítico en esta vuelta de siglo. El horizonte de conceptualización que construyó para descifrar la relación esquizoide entre capitalismo y modernidad, ha colocado indeleblemente a Bolívar Echeverría a la altura de grandes pensadores como Max Horkheimer, Theodor Adorno o Walter Benjamin. No es casual en nuestros días, que su obra esté convocando la atención de tantos debates internacionales en el campo de las ciencias sociales, ya que, a partir de la generación de una de las lecturas más profundas en la historia del debate internacional sobre El Capital, edificó un cuestionamiento radical de la modernidad capitalista, que permite descifrar la compleja ambivalencia que define al siglo XXI: el entrecruzamiento cada vez más amenazante de progreso y devastación.

A la par, con su innovadora reflexión sobre el Ethos Barroco, que explora la yuxtaposición de conquista y la resistencia contra ella, en medio de su admisión, su obra ha abierto claves de primer orden para comprender la peculiar historia de América Latina, en el marco global de la modernidad capitalista y su mundialización. Su contribución en este sentido, coloca a Bolívar Echeverría junto a Marini o Mariátegui, como uno de los más destacados representantes del pensamiento crítico latinoamericano.

De su crítica radical a la modernidad capitalista y al barroquismo latinoamericano, derivan polémicas tanto en el campo de las ciencias sociales como debates de política estratégica alternativa, que requieren ser identificados y desarrollados para hacer emerger en sus mayores alcances las ricas lecciones que su mirador abre para construir esperanzas a favor de las luchas por un mundo mejor en el siglo XXI, tan agobiado por la adversidad que constituye la peor crisis en la historia de la humanidad: la crisis civilizatoria contemporánea.